Como su propio nombre indica, el contenido del Summer Story fue como un cuento de verano inspirado por la mejor música electrónica. Camisetas de tirantes, bermudas y gafas de sol fueron los complementos estrella para una cita que tuvo lugar el fin de semana pasado en Arganda del Rey.

En el encuentro, donde no faltaron food tracks, “tokens” y tres escenarios diferenciados por sus géneros musicales, pudimos disfrutar de algunos de los djs y productores más populares del momento como Willem van Hanegem y Ward van der Harst (#18 en lista DJMag) quienes compartieron escenario una vez más con una de las grandes figuras del trance mundial (entre otros subgéneros), Armin Van Buuren. El productor de Leiden cobró uno de los cachés más elevados de todo el festival, pero el precio lo valía, puesto que no dejó a nadie indiferente con su juego de luces, su impetuosa fuerza para movilizar a una enorme masa evocada al baile continuo. A su vez, en el line up de ambos días, también pudimos encontrarnos con algunos de los djs de la pasada edición de Desalia, como Luke GarcíaAbel Ramos, quien tuvo el placer de hablar y conocer a sus fans en persona a través de un Meet and Greet.

Artistas, de estilos tan variados como el EDM o el Trance, DeorroAbove & Beyond… o Dimitri Vangelis & Wyman, con su particular estilo progressive y especialmente caracterizado por sus evoluciones rítmicas, también plagaron el escenario principal. Mientras que la oscuridad y las tinieblas se cernían sobre el escenario Stardust gracias a grandes representantes del techno como el gran Paco Osuna, Rodhad, el live de Julian Jeweil y Victor Santana, o el indiscutible talento de Modeselektor, con los que el público bailó al son de ritmos profundos y constantes mientras se acontecía el amanecer.

A pesar del cansancio, el segundo día se esperaba que un mayor volumen de público abarrotara la Ciudad del Rock, especialmente gracias al Bassexperience Stage, en donde residieron las sesiones de estrellas del drum and bass, el hard dance y el dubstep como Evangelos o The River, dos de los DJs más jóvenes de nuestro país, y Dub Elements o Zomboy. Pero uno de los espectáculos más esperados de la noche fue sin duda Oro Viejo. Esta fiesta, propiedad del dj y productor español DJ Nano, elaboró una selección “remember” de temas con los que homenajeó la mejor música dance de nuestro país durante la década de los 80, 90 y 2000. Abel Ramos fue el jefe de ceremonia que dio el pistoletazo de salida a 8 horas de sesión ininterrumpida.

A ellos le siguieron Matador y Deep Dish, que pasaron fugazmente por el escenario principal, casi sincronizados, camuflados en un clima asfixiante de transpiración y movimiento.

Pero eso no fue todo, la magia púrpura de las visuales de Maya Jane Coles, quien contó nada más y nada menos que con Joseph Capriati de ante sala, conquistó al público con un deep house melódico y envolvente.  Los bombos incansables de Joris Voon o el set de Tale of Us, reconocible por producciones que aúnan elementos del techno y del house o incluso del nu disco, optó por una sesión más próxima al techno prescindiendo levemente de su peculiar estilo ambiental que lo definen.

Fue entonces cuando la salida del Sol corrió el velo de la noche, todos nos veíamos las caras, danzando bajo las ordenes de Marco Carola con su inconfundible sentido del techno y el minimal, con el que logró transmitir un vaivén tribal que se fusionaba con el amanecer.

Mientras tanto, el Extreme Camp conquistaba, durante los dos días de festival, a los amantes del Hardstyle y el Hard Tech bajo un entramado de contenedores portuarios,  algunos de los nombres más característico del género como Brennan Heart, Code Black o Da Tweekaz exaltaron la energía y el vigor de su público gracias a voces sampleadas, la distorsión de sintetizadores al borde del climax y un ritmo por encima de los 135 bpms. Además el hardstyle español también tuvo su propia voz gracias al espectáculo de The Beast Project, grupo español apadrinado por algunos de los mejores djs del género y el sello Activa Records, o gracias al set de Kursez.Captura de pantalla 2015-07-13 a las 23.21.01

Finalizó así el A Summer Story, una nueva fecha para la electrónica en la capital, que junto al 4Every1 y el Mulafest recordaremos hasta el año que viene.